El sacerdote Diego Jaramillo Cuartas, reconocido durante décadas como una de las figuras religiosas y sociales más queridas de Colombia, celebró este 19 de mayo sus 94 años de vida rodeado de homenajes, mensajes de afecto y muestras de admiración por su legado al frente de la obra social de El Minuto de Dios.

A pesar de su avanzada edad, el padre Diego volvió a sorprender por su vitalidad y lucidez durante las actividades conmemorativas realizadas en Bogotá, donde seguidores, líderes comunitarios y miembros de la Iglesia destacaron el impacto que ha tenido su trabajo durante más de medio siglo en favor de las poblaciones más vulnerables del país.

Nacido el 19 de mayo de 1932 en Yarumal, el sacerdote eudista se convirtió con el paso de los años en uno de los rostros más emblemáticos de la televisión colombiana y en referente de proyectos sociales enfocados en vivienda, educación y desarrollo comunitario.

El heredero de la obra del padre García Herreros

La historia del padre Diego Jaramillo está profundamente ligada al legado de Rafael García Herreros, fundador de El Minuto de Dios y una de las figuras religiosas más influyentes de Colombia durante el siglo XX.

Desde joven, Diego Jaramillo se vinculó a la Congregación de Jesús y María, conocida popularmente como los padres eudistas, y comenzó a trabajar junto a García Herreros en los proyectos sociales y espirituales que más tarde se convertirían en una de las organizaciones benéficas más importantes del país.

Tras la muerte de García Herreros en 1992, Jaramillo asumió la dirección de El Minuto de Dios, responsabilidad que ha mantenido durante más de tres décadas.

Bajo su liderazgo, la organización amplió significativamente sus programas de vivienda social, educación superior, atención humanitaria y desarrollo rural.

El programa más antiguo de la televisión colombiana

Uno de los símbolos más reconocidos del padre Diego es su presencia diaria en el programa televisivo “El Minuto de Dios”, espacio transmitido antes de los noticieros nocturnos y considerado el programa vigente más antiguo de la televisión colombiana.

Durante décadas, millones de colombianos han escuchado sus mensajes de reflexión, reconciliación y solidaridad acompañados de la tradicional bendición que se convirtió en sello característico de la obra.

El espacio nació inicialmente como un breve programa radial en 1950 y llegó a la televisión nacional en enero de 1955, consolidándose como un fenómeno cultural y religioso único en América Latina.

Una obra social que transformó miles de vidas

Más allá del componente espiritual, El Minuto de Dios se transformó en un enorme proyecto social enfocado en combatir la pobreza y promover oportunidades para comunidades vulnerables.

Uno de los proyectos más recordados fue la construcción del barrio El Minuto de Dios, en el noroccidente de Bogotá, iniciativa que integró vivienda digna, colegios, espacios culturales y centros comunitarios.

Con el paso de los años, la organización impulsó miles de soluciones habitacionales para familias de bajos recursos en diferentes regiones del país.

Además, fortaleció su presencia educativa con la creación de colegios, centros técnicos y la Corporación Universitaria Minuto de Dios, conocida como UNIMINUTO, fundada oficialmente en 1990.

Actualmente, UNIMINUTO cuenta con sedes en múltiples departamentos y se consolidó como uno de los sistemas universitarios con mayor cobertura social en Colombia.

El Banquete del Millón, la estrategia que marcó época

Gran parte de los programas sociales impulsados por El Minuto de Dios se financiaron históricamente gracias al tradicional Banquete del Millón.

Este evento benéfico, creado en 1961, reúne cada año a empresarios, líderes políticos, artistas y ciudadanos para recaudar recursos destinados a proyectos sociales.

La iniciativa se convirtió en uno de los actos solidarios más emblemáticos del país y en una plataforma de visibilización de las problemáticas relacionadas con pobreza y desigualdad.

Bajo la dirección del padre Diego Jaramillo, el Banquete del Millón fortaleció su alcance nacional y permitió expandir programas de vivienda, empleo, atención a desastres naturales y acompañamiento comunitario.

Un símbolo de reconciliación y servicio

A lo largo de su trayectoria, Diego Jaramillo también se destacó por promover mensajes de paz, reconciliación y diálogo en medio de los años más complejos del conflicto colombiano.

Su figura logró trascender diferencias políticas y religiosas, convirtiéndose en uno de los líderes espirituales con mayor reconocimiento ciudadano.

Por su labor humanitaria y educativa recibió múltiples homenajes, distinciones y reconocimientos tanto en Colombia como en escenarios internacionales.

Quienes lo conocen destacan especialmente su sencillez, cercanía con las comunidades y capacidad para mantener activa una obra social de enormes dimensiones durante más de 30 años.

El Minuto de Dios sigue creciendo en Colombia

Actualmente, El Minuto de Dios continúa siendo una de las organizaciones sociales más importantes del país, articulando proyectos con entidades públicas, empresas privadas y organizaciones comunitarias.

La institución mantiene programas relacionados con educación, emprendimiento, vivienda, agricultura, desarrollo rural y atención humanitaria.

Además, sigue siendo considerada un modelo internacional de trabajo social impulsado desde la Iglesia católica.

A sus 94 años, Diego Jaramillo continúa participando en actividades institucionales y sigue siendo la imagen principal del programa televisivo que marcó generaciones enteras de colombianos.

Su cumpleaños volvió a reflejar el enorme cariño que despierta entre millones de personas que crecieron escuchando sus mensajes y viendo en El Minuto de Dios una de las obras sociales más influyentes de la historia reciente de Colombia.

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Redacción Faranduleando

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